Antonia Aldea, la actriz revelación de Pacto de Sangre

La actriz le da vida a Dominga, hija de Raimundo y Maite en la teleserie.

Antonia Aldea debuta en televisión a sus 23 años de la mano de Pacto de Sangre, la nueva teleserie nocturna de Canal 13 que ha logrado atrapar a los televidentes con su enigmática historia. 

La actriz interpreta a Dominga, una adolescente feminista que desde los primeros capítulos demuestra tener las cosas más que claras frente a los nuevos comienzos amorosos de sus padres, Maite (Blanca Lewin) y Raimundo (Pablo Cerda). Por otro lado, la joven comienza a involucrarse paulatinamente con Ignacio (Rodrigo Walker), hijo de Trinidad (ignacia Baeza) y Benjamín (Álvaro Espinoza).

Sobre su incursión en televisión Antonia revela que no fue fácil conseguir un papel, que lidió con la frustración y que supo levantarse. Pacto de Sangre simboliza más que una vitrina para la joven debutante.

¿Qué significa para ti debutar en televisión?

En realidad nunca lo pensé, porque claro, entré a la carrera de Teatro y en general en la escuela se arma un prejuicio en torno a la televisión y a la farándula. Entonces,  yo tenía ese prejuicio enorme como ‘si entras a la tele te vendiste al sistema’ pero al salir uno se da cuenta de que uno tiene que vivir de lo que estudió, entonces, ahí es difícil. 

El teatro en general no te da mucha plata,  y aún más si recién saliste. Entonces yo salí y dije si realmente quiero vivir de lo que estudié, tengo que buscar otra forma. Cuando se me presentó la oportunidad no lo pensé dos veces antes de decir que sí.

¿Fue muy radical para ti saltar de las tablas a la TV?

A mí me ha costado trabajo. En enero fui a un casting de un canal vecino y no quedé, las cosas se dieron así pero obviamente en ese minuto lloré y dije ‘no sirvo para esto’, ‘no puede ser’‘nunca más voy a quedar en la tele’. Y ahora estoy muy agradecida de que todo haya sido así porque este proyecto en verdad ha sido bacán, el equipo igual y claro, me hubiera perdido la oportunidad de estar aquí si hubiera quedado en ese casting.

¿Cómo fue la recepción de tus compañeros de teleserie? 

En el primer encuentro con los actores estaba muy nerviosa, igual a todos los ubicaba de antes pero al final todos fueron un amor, me recibieron bien y eso hizo que me sintiera cómoda en las primeras grabaciones. Blanca Lewin y Pablo Cerda igual me han ayudado mucho a soltarme, Rodrigo Walker también. Ha sido bacán porque todos tienen experiencia y me han apoyado mucho.

El romance entre Dominga e Ignacio 

¿Cómo es tu relación con Rodrigo Walker fuera de cámara? 

Obviamente fuera del set nosotros hablamos, buena onda, tiramos la talla.  Es fundamental llevarte bien con tu compañero de escena porque o si no lo encontraría muy raro tener que entrar y darse un beso frente a cámara y afuera llevarse mal. Nos llevamos muy bien.

¿Fue muy incómodo para ti el primer beso que se dieron? 

Uno piensa que es incómodo pero no es así. A mí en la escuela me tocó hacer de pareja con compañeros, darme besos en escena, fingir que uno está enamorado del otra persona que no era mi pareja en la vida real. Es muy raro porque se crea un entorno donde eso es real en el momento pero después no hay incomodidad al respecto.

¿Cómo se toma tu pareja el romance que vives con Rodrigo en la teleserie? 

Igual le da celos y se pone nervioso cuando tiene que verlo pero está acostumbrado porque le tocó en la escuela (éramos compañeros) y le toca ahora pero intenta evitarlo pero igual sabe llevarlo, yo también. 

El lado feminista de Dominga

¿Cómo te preparaste para interpretar a una adolescente feminista? 

Tuve que estudiar harto, pero igual me identifica porque soy mujer, obviamente el tema feminista me llega y me toca sobre todo en la época en la que estamos viviendo ahora pero si tuve que prepararme porque claro yo tengo mi propia experiencia como mujer en esta sociedad pero nunca leí mucho del feminismo y creo que para ello es fundamental para ser feminista leer de feminismo. Creo que uno no puede hablar de esos temas, tocar esa consigna sin saber todo lo que hay detrás.

Entonces apenas me dieron el papel lo primero que hice fui partir a comprarme libros de la Simone de Beauvoir, "El cuento de la Criada",  también leí a Virginia Woolf  y así…

¿Qué piensas acerca de esta nueva apuesta de las teleseries en el sentido de empoderar más a la mujer? 

Lo encuentro muy bueno, porque cuando uno ve el papel de una adolescente al tiro se va al cliché de la adolescente hueca, tonta, que solo le importa verse bonita, sobre todo si es de clase social alta. Encuentro genial que se esté rompiendo ese paradigma y que estén entrando personajes que tengan mucho más contenido.

¿Cómo te sientes ahora que la gente te reconoce en la calle? 

Igual me asusta, pensé que iba a ser más paulatino porque apenas salieron los primeros tres capítulos subí de la nada como a mil seguidores en Instagram cuando tenía apenas cien antes. No sé mucho que hacer en realidad, no quiero crearme una imagen falsa, algo como ‘esta soy yo en la vida real y esta en redes sociales’, las dos cosas van unidas, no quiero perderme a mí por eso.

 

Desde tu vereda, ¿Cómo te llegan las denuncias de acoso y abuso que han surgido este último tiempo? 

Es un tema sensible e inaceptable, en ese sentido a mi nunca me ha tocado vivir algo así, entonces me cuesta entenderlo. Estamos en un tiempo donde los límites son muy difusos y está bien que sea así. Que se tomen medidas extremas precisamente porque existe esa incertidumbre de decir ‘chuta esto es acoso, esto es abuso o este comentario es inapropiado’.

Estamos en un momento donde en la sociedad se está tomando conciencia de estos temas y de estas actitudes, por eso creo que es necesario que se llegue a un extremo para después mediar y llegar a una resolución que no sea tirón de acá y de allá. Nunca es tarde para denunciar, todos mis respetos para todas esas mujeres.

Y, ¿Algún adelanto de lo que veremos en Dominga en los próximos capítulos? 

Dominga es un personaje que comienza bien resuelta,  teniendo muy claro de lo que piensa pero se empieza a chasconear, a vivir más su adolescencia.  Ignacio la desordena, él es fundamental para este cambio. Ella sabe muy bien lo que piensa de su papá, de su mamá y de su vida en general pero todo eso se va desestructurando porque empieza a cuestionarse, se vuelve mucho menos ‘perfecta’.

 

Créditos:

Fotografía: Oscar Andree 

Producción y entrevista: Geraldin Boyardi

Stylist: Camila Campos

Maquillaje: Tamara Castro

Agradecimientos: Marlon restaurant 

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