Lisandra Silva: "Hace muchos años le pedí a Dios todo lo que tengo ahora"

La ganadora de “Doble Tentación” recordó su año más difícil.

Lisandra Silva (30) llegó a Chile causando expectación. La ex novia de Marco Ferri sonaba fuerte en el país gracias a los celos de Aylén Milla y las escenas de reality que le montó a Marco en televisión. La conocimos en “Doble Tentación”, espacio que ganó. El público la reconoció por no meterse en pleitos, en el encierro conoció el amor y además se llevó el premio millonario.

Instalada en un cómodo departamento en Las Condes, Lisandra da a conocer que se queda en Chile. Junto a Leandro Penna tienen proyectos que no quiso contar, pero sí hubo palabras del alma cuando se trató de hablar de amor. Sobre todo porque en medio de la conversación apareció él, dispuesto a lavar la loza y preparar su desayuno.

“Es como si hubiese encontrado mi alma gemela. A veces lo quiero matar, pero ha sido muy fácil la convivencia, el acoplarnos, el que cada uno entiende los espacios del otro. Nosotros a veces hacemos citas para vernos porque tenemos la agenda llena y no coincidimos en casa”, contó sobre cómo se organizan para pololear.

“Leandro es perfecto. A mí no me gusta hacer las cosas de la casa, cocinar tampoco. Tenemos nana dos veces a la semana, pero cuando viene está él y es él quien mantiene el orden”, expresó y empezaron a sonar los platos. Es Leandro quien se ocupa de todos los asuntos del hogar.

Primeros pasos

Siendo una niña Lisandra soñaba con ser modelo. A los 12 años la alumna que participó de cada actividad escolar lúdica fue matriculada en una escuela de modelaje y le enseñó a las otras chicas de la cuadra a caminar en pasarela.

Un día, con 14, Lisandra fue a la mejor agencia de maniquies en La Habana y con total soltura le dijo al organizador “quiero ser modelo”. “Me dice el tipo ‘ven, ven’ y estaban ensayando las chicas, más grandes. Las veo y me dice ‘ésas son modelos, tú no puedes ser modelo’. Me fui a mi casa decepcionada, como que toda mi vida se acabó”, expresó y empecinada en alcanzar sus objetivos volvió a presentarse, otro día.

“Llegué y me dijo otra profesora ‘no eres tan alta, pero te voy a poner en la escuelita’, que preparaba a chicas con potencial. Al mes, esa flaca caminando de aquí pa’ allá, con el pelo largo, fue ascendida a pasarela y así empecé. Un día hicieron un casting y yo era la única que hablaba en inglés. Era un casting para Havana Club en Francia y ese fue mi primer viaje, a los 18 años”, señaló.

Lisandra siente que le cambia la vida cuando en Italia se le acercan de la agencia Model Plus y le ofrecen ser una show girl. “Hacen un casting para un programa llamado ‘Ciao Darwin’, y buscaban a una chica para ‘Madre Natura’ y todo Italia enciende el televisor a esa hora para verlo. Me escogen para eso y ahí comienza mi carrera televisiva en Italia y el boom que me hace conocida”, recordó.

En Italia Lisandra conoce la fama y el amor. Junto a Marco Ferri tuvo una relación de cinco años que una vez terminada la llevó a irse a Estados Unidos para estudiar inglés.

2013, “El peor año de mi vida”

“Se me rajó el menisco haciendo Pilates un día y me tuve que operar. Esa misma semana el banco me congela por problemas gubernamentales, por ser cubana sin el rut americano. Voy al banco, doy mis documentos italianos, me abren la cuenta, se dan cuenta que soy cubana y para investigar me tuvieron nueve meses con mi dinero congelado”, se lamentó. Así partió el peor año de su vida, el 2013.

Para salir adelante Lisandra vendió todas sus pertenencias, dejó los estudios para cuidar su rodilla y se alimentó de helado y agua. “Lloraba todos los días, no tenía gente allá, estaba sola. Quien me salvó la vida fue un argentino. Estaba afuera de mi casa, sin ducha de días, sin lavarme el pelo, terrible, y me dice ‘yo te voy a ayudar, tengo un amigo italiano que tiene una cafetería y si tu hiciste ‘Madre Natura’ él te debe conocer y te puede dar trabajo’ y fue ahí que de forma clandestina trabajé y me pagaban en cash. Limpié casas y cuidé niños. Así me levanté”, señaló.

Con trabajo y empoderada la cubana no se rindió. Pudo devolverse a Italia pero insistió en alcanzar sus metas. “Fue un año duro, pero me quedé e hice un casting para ‘Belleza Latina’, representé a Cuba y me hice muy popular en Estados Unidos", agregó la mujer que gracias a su persistencia tiene un lujoso departamento en Miami, su actual residencia.

“Doble Tentación”

La televisión chilena buscó a Lisandra por más de un año. Lo que la convenció fue el proyecto “Doble Tentación” y no “Volverías con tu ex”, reality que rechazó una vez que se enteró del ingreso de Marco Ferri. “Supe que Marco dijo que sí entonces no entré y acepté otro trabajo. ‘Ven, te pago un avión y hablamos mañana en persona’, me dijo producción y yo nada. A Marco le quedó una semana para buscar a alguien que entrara y ahí apareció Gala”, dio a conocer.

Sobre Oriana Marzoli, la mujer que le hizo la vida imposible en Chile, Lisandra tiene una reflexión. “Si tú me vas a decir cosas que a mí no me sirven, a mí no me llegan. Y esa chiquita de 1.60, 1.50, menudita con unos dientes enormes me decía cosas y me parecía como una sobrinita, la sobrinita pequeña. Yo la pienso y digo ‘¿con qué la puedo comparar? Y la comparo con un pedo. Que es molesto, pero es aire y queda ahí. Ella era un pedo molesto”, compara tranquila y sin expresión facial, la mejor prueba de su indiferencia ante tal experiencia.

Con los pies en la tierra, Lisandra sabe que la fama no es eterna ni tampoco un sinónimo de éxito. Para la modelo los logros personales se acercan más a ello y cuando piensa en su actual vida la sonrisa asoma por defecto. “Me siento plena y feliz, hace muchos años le pedí a Dios todo lo que tengo ahora”, remata.

Fotografía: Oscar Andreé

Makeup: Tamara Castro

Hair: Ximena Allendes

Stylist y entrevista: Camila Campos

 

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