Diseñador japonés exhibe sensuales diseños en la NYFW en respuesta al "Me Too"

Tadashi Shoji apostó por la sensualidad extrema para contrariar a quienes piensan que la mujer provoca a través del vestuario.

El diseñador de origen japonés Tadashi Shoji develó el jueves una colección ultraglamorosa durante la Semana de la Moda de Nueva York, convencido de que el movimiento #MeToo no ha extinguido el deseo de seducción de las mujeres.

Conocido por su gusto por el encaje y la transparencia, el modisto que acaba de festejar sus 70 años subió la apuesta más que de costumbre, en una ostensible celebración del cuerpo femenino.

Shoji dijo a AFP que esta colección es una respuesta a los críticos, que desde que estalló el escándalo Weinstein reprochan a ciertas mujeres jugar con fuego al vestirse de manera provocativa, para luego quejarse de haber sido agredidas.

Para algunos, "según lo que vistas, si eres una víctima es tu culpa", denunció. "No me gusta eso. Es injusto para las mujeres, o para quien sea".

"Así que hice vestidos muy sensuales, muy sexy esta vez", describió. "Nuestros vestidos están ahí para dar seguridad a las mujeres y hacer que sus cuerpos luzcan magníficos".

La colección de este japonés originario de Sendai mostró piezas que recordaron a las estrellas del cine de los años '40 o '50 en la alfombra roja, como Rita Hayworth o Ava Gardner.

Muchos vestidos ceñidos, a veces con cinturón, juegos de transparencia, con el encaje habitual pero también con tul y con la incorporación de cuero y terciopelo, para hacer que sus clientes entren en la piel de una mujer fatal.

Las modelos derrocharon femineidad con los labios pintados de rojo carmín, grandes aros en las orejas y el cabello largo, ondulado.

Lentejuelas, bordados y colores; el modisto utilizó todo el arsenal para ponerlo al servicio de la sofisticación, lejos de la vulgaridad.

Shoji no parece preocuparse con la objetivización de la mujer, y solo desea que ella pueda expresarse como quiera.

"¿Por qué habría que esconderse?", dice. "Las mujeres tienen el derecho de gozar de la vida. ¿Por qué deberían pedir disculpas? Los hombres no lo hacen".

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