Repetir la ropa no está mal

3 reuniones, 4 eventos, 2 salidas a comer, 2 almuerzos, 1 cumpleaños, 1 Baby shower y una salida familiar de día domingo, no existe bolsillo que aguante el no repetir el look y aún así tener la osadía de hacerlo al parecer sigue siendo mal visto por la sociedad.

Desde el cotilleo social entre amigos de “esa chica lleva lo mismo del evento pasado”, la sociedad en que vivimos y el inconsciente colectivo, durante muchísimos años se ha penalizado el acto de repetir la ropa que tenemos siendo una idea “de mal gusto”. Desde los eventos importantes hasta los matrimonios, donde todas tememos vestir igual que otra invitada evitando a toda costa ser el tema de la noche. El no querer que te vean igual comienza a parecer desde la adolescencia, donde tenemos ese miedo constante al ridículo por repetirnos esa polera o las zapatillas para la fiesta.

La era digital evoluciona y la manera de comunicar, vender y comprar cambia de color con el sol. Es un sistema camaleónico que genera ansiedad de compra sin límites donde nos presentan la idea de que con poco $ tendremos muchos looks, incentivándonos a adquirir prendas que ni siquiera usaremos, llenando cajones con ropa innecesaria y poco versátil que al final del día se convierten en un 50% de culpa y un 50% de "¿en qué estaba pensando cuando compre esto?".

La sociedad presiona y la mente nos llama a que por ningún motivo podemos usar hoy lo mismo de ayer. Pero, se puso de pie una generación que alza la voz y pretende cambiar los paradigmas del mundo, el llamado es a la responsabilidad de compra, a comprar de manera inteligente, a que menos productos de mejor calidad harán que la salida de estas prendas sea más lenta, repitamos con gusto ese pantalón maravilloso que nos costó trabajo tener, que respetemos el hecho de que no todos tienen posibilidad de lograr ese armario de Pinterest  XL y de que hoy tenemos las herramienta para cambiar ese inconsciente colectivo que hace mal.

Usamos según los expertos solo el 20% de lo que tenemos y aún así nos vivimos quejando de que efectivamente no tenemos nada que ponernos para ese evento, fiesta o cumpleaños.  

Este tema, de andar siempre de estreno,  tiene relación directa a la sensación/emoción de salir de compras como mecanismo de relajo y auto-premiación. Después de una semana agotadora sentimos que nos merecemos salir a buscar algo nuevo. 

Por otro lado se recomienda mantener el orden del closet para no caer en la tentación de abrir el computador y comenzar el shopping online cómodamente mientras nos tomamos un café. En Chile somos expertos en comprar online, solo este año el alza en comparación al 2018 fue de un 34% superando los 7 millones de dólares.  Un hábito casi de reflejo en nuestro país. 

Una buena idea para organizar es un día sacar todo lo que tenemos y armar 4 montones por categorización especial es decir, deben diseñar una tabla; Grupo 1/ ropa con mucho uso, Grupo 2/ ropa especial, Grupo 3/  ropa que no me pongo y Grupo 4/ ropa en mal estado. De esta manera podrán optimizar el armario y ver realmente lo que les falta o lo que absolutamente no deben volver a comprar.

Menos compras, mejor calidad y más creatividad, atrevámonos a transformar y volver a combinar lo que tenemos a mano, es hora de dar segundas y terceras oportunidades, y así,  sin darnos cuenta, nos convertiremos en maestras de la composición de outfits que nos hará potenciar nuestro sello propio.

Pongamos de moda la responsabilidad, quitémonos de encima  esa “vergüenza” estigmatizada de usar una y otra vez las prendas. Las invito a estar a la moda y repetir el look.

#Repetirellookestademoda

Pame.

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