Lo que no es meditación: mitos sobre la práctica

¿Es una práctica religiosa o dejar la mente en blanco? Acá desmentimos algunas falsas creencias sobre la meditación.

Actualmente, tener una buena salud mental es casi tan necesario como tener que comer. Es por esto, que son muchas las prácticas que prometen ayudarnos a conseguir una mente  más capaz y serena. Entre éstas, las meditación se alzó como una de las más populares.

Y es que, si aún no has practicado meditación, probablemente en algún momento alguien te habló de ella o deseaste poder realizarla, y quizás no de la forma correcta. Esto, porque hay muchas ideas falsas en torno a esta práctica. Aclaramos algunas respuestas y mostramos algunos mitos errados sobre la meditación.

¿Qué es la meditación?

Es una práctica que pretende lograr un estado de conciencia beneficioso para la persona, a través de una serie de técnicas. La meditación puede ayudar a quien lo realiza de distintas formas según su objetivo, que puede ser relajarse, lograr focalizarse en algo sin distracciones, reducir el estrés, conectarse más con sus emociones y pensamientos, etc.

Lo que NO es meditación

1.- Una técnica sólo de relajación

Si bien, practicar meditación te ayudará a relajarte y a superar el estrés, no es su único propósito. La meditación es una práctica que te ayuda a tener una conciencia “más aguda”, lo que beneficia en la concentración o a vivir más en “el presente”.  

Pero sobretodo, puede hacerte darte cuenta de situaciones escondidas para ti, ya sea un problema, sensaciones o pensamientos. Es por esto que muchos también la consideran más una actividad intelectual que espiritual.

2.- No pensar en nada y tener la “mente en blanco”

Esto es algo que todos hemos oído. Si bien, hay tipos de meditación en que se induce a un estado de desconexión con “lo mundano”, en la mayoría de las técnicas esto no se realiza. En cambio, en su técnica más común lo que se hace es dejar que los pensamientos fluyan, sin esforzarse por reprimir tales ideas. Igual que en el caso anterior, depende todo del tipo de meditación y el objetivo que se persiga.

3.- Algo del “mundo sobrenatural” alejado de lo terrenal

Esta práctica no tiene que ver ni con poderes “sobrenaturales” de la mente, ni con conexiones con el “más allá” -exceptuando la rama que busca una conexión con Dios-. En cambio, trae beneficios a los humanos capaces de experimentar en lo terrenal, como relajación luego de un día de estrés o concentración en el trabajo

Asimismo, es capaz de realizarlo cualquier ser humano, a través de técnicas específicas de concentración, relajación, acciones o posturas perfectamente entendibles. Así que ten cuidado, porque pueden haber muchos estafadores que intentarán enredarte con prácticas dudosas de “pseudo espiritualidad” o tan raras que son “inentendibles para los comunes”. 

4.- La meditación es solo para quienes practican cierta religión

Muchas veces, la meditación se asocia con la figura del monje budista sentado. Es verdad que esta práctica es central en el budismo y hay registros de que se realizaba desde años en la India por religiones como el budismo e hinduismo. Sin embargo, es algo que es transversal a las religiones, pudiendo practicarla cualquier persona, incluso ateos.

De hecho, hay religiones que tienen  su propia forma de realizarla,como el cristianismo o el islamismo.

5.-Es sentarse quieto con las piernas cruzadas 

Como en el punto anterior, esta idea tiene mucho que ver con el monje budista sentado. Pues, si bien esta postura es una forma de practicar meditación, no es la única. Hay muchas técnicas distintas, incluso algunas requieren movimiento o la realización de actividades.

Por ejemplo, está la meditación basada en frases o mantras, en cánticos, ejercicio consciente, entre otros.

6.- Te ayudará con todos tus “problemas internos” y siempre te sentirás bien

No hay nada en el mundo que pueda a ayudarte a dejar de sentir preocupación, tristeza, miedo o todas esas emociones tachadas como “negativas”. Principalmente, porque esas sensaciones están allí por años de evolución, que hacen que puedas identificar y luego solucionar un problema. 

Sin embargo, la meditación sí puede serte útil para que tu mente esté mejor preparada para solucionar dichos problemas, para darse cuenta de sentimientos negativos que provienen de nuestras propias ideas, o, beneficios en emociones como la concentración o reducción en el estrés. Por ejemplo, puede ayudarte a tener más conciencia sobre pensamientos que te hacen sentir mal y que antes no tenías, o puede ayudarte a bajar los niveles de ansiedad.

Recuerda que, no obstante, las emociones no responden a sólo un factor, sino a muchos, entre ellos biológicos, psicológicos o son reacciones naturales ante situaciones que nos pasan, como el maltrato. Por esto, lo mejor es reflexionar sobre todos estos posibles factores y en ciertos casos contactar a un terapeuta para que analice tu caso. 

 


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